Una mitología fuerte y coherente puede dar profundidad y contexto a la cultura, las religiones, las leyendas y los rituales de un mundo ficticio.

En mi anterior artículo sobre cómo crear tu propio mundo de fantasía y ciencia ficción hablé sobre la importancia de desarrollar un mundo coherente y detallado para una buena historia. Ahora, en esta serie sobre Worldbuilding, profundizaremos en los diferentes aspectos que conforman la creación de un mundo de ficción:

Es importante recordar que aunque hemos presentado una lista de aspectos clave en la creación de un mundo de ficción, esto no significa que debamos abordarlos necesariamente en ese orden específico. Todos están interrelacionados: uno se alimenta de los otros y viceversa.

¿Qué es el worldbuilding?

El worldbuilding es el proceso de crear un mundo para una obra de ficción, ya sea una novela, una película, un videojuego, etc. Este proceso es esencial para la creación de una narrativa coherente y atractiva para el lector o espectador. Para que un mundo imaginario sea convincente, se necesitan ciertos elementos clave que lo hagan creíble. En este primer artículo de la serie nos centraremos en el componente histórico ficticio: la mitología.

Antes de empezar, es importante considerar lo siguiente:

Asegúrate de que cuando empieces a hacerlo, lo hagas en un documento que abarque todos los aspectos que hablaremos en este artículo y los siguientes, separados en temas o secciones. Este documento se llamará "La biblia": será tu compendio o wikipedia del mundo que están creando.

Preguntas clave para crear tu mitología

El proceso de worldbuilding comienza con la creación de una mitología y la historia antigua del mundo. Estas son algunas de las preguntas clave que deben abordarse:

Ejemplo práctico: la mitología de Atara

A continuación, un ejemplo creado a partir de las preguntas anteriores:

  Ejemplo de mitología

En el principio, el mundo era un caos de elementos y energías cósmicas que se movían sin control. Pero entonces llegó Atara, la diosa creadora, y con su poder y sabiduría comenzó a dar forma al mundo. Creó los mares y los ríos, las montañas y los valles, las selvas y los desiertos, y por último, a los seres que habitarían ese mundo.

Pero Atara no estaba sola; tenía dos hermanos, Enar y Vael, quienes envidiaban su poder y trataban de deshacer su trabajo. Una vez, Enar provocó un gran terremoto que destruyó una de las regiones del mundo y causó la muerte de muchos seres vivos. Para evitar que esto volviera a ocurrir, Atara creó los Guardianes, seres inmortales que protegerían el mundo de las fuerzas destructivas.

Con el tiempo, surgieron varias civilizaciones en el mundo, cada una con sus propias costumbres y creencias. Pero todas compartían la creencia en los dioses y en la existencia de un lugar sagrado donde se reunían en comunión con ellos: el Templo del Cielo, situado en la cima de la montaña más alta del mundo.

Entre las leyendas más famosas se encuentra la historia de la creación del sol y la luna. Se dice que Atara los creó para iluminar el día y la noche, pero que los dos astros se enamoraron y se negaban a separarse. Entonces Atara decidió que el sol y la luna se alternarían en el cielo para poder estar juntos y separados al mismo tiempo.

El mundo estaba lleno de criaturas únicas, desde los pequeños faunos hasta los gigantes trolls. Pero una de las criaturas más famosas eran los dragones, seres poderosos y sabios que vivían en las montañas y custodiaban tesoros y conocimientos ancestrales.

La historia del mundo abarcaba miles de años, desde la creación por Atara hasta la época actual en la que la humanidad se encontraba en un momento de cambio y peligro. Una gran guerra se avecinaba, y los Guardianes habían sido convocados para proteger al mundo de la destrucción.

Inspiración en mitologías antiguas

Aunque a veces es útil tener una comprensión clara de la geografía y la ecología del mundo ficticio antes de comenzar a crear la mitología, no es necesario hacerlo en ese orden. A lo largo de la historia, muchos autores han encontrado inspiración en las mitologías antiguas para crear mundos ficticios fascinantes y creíbles.

En la creación del mundo de Juego de Tronos, George R.R. Martin se inspiró en la historia de Inglaterra y Europa para desarrollar la mitología y la historia de Westeros. Desde las antiguas guerras entre los Siete Reinos hasta las leyendas sobre los Caminantes Blancos, la historia y la mitología de Westeros se basan en eventos y mitos de la historia real.

La mitología de El Señor de los Anillos de J.R.R. Tolkien se basa en la rica historia y el folklore de la mitología nórdica y germánica, así como en su propia creación de lenguas ficticias para sus personajes. La historia de la Tierra Media abarca miles de años y se extiende desde la creación del mundo hasta las aventuras de los hobbits en la Comarca.

En la creación del mundo de Avatar: El Último Maestro del Aire, los creadores Bryan Konietzko y Michael Dante DiMartino se inspiraron en la mitología y la historia de Asia para desarrollar su universo de las Naciones del Fuego, el Agua, la Tierra y el Aire.

El autor polaco Andrzej Sapkowski se inspiró en la mitología eslava y la historia de Europa del Este para desarrollar el mundo de The Witcher, con sus monstruos, criaturas y cazadores de brujas.

Ejercicios prácticos para tu mitología

A continuación, algunos ejercicios para ayudarte a construir la mitología e historia antigua de tu mundo:

  1. Imagina una historia antigua que explique cómo surgieron los dioses y los héroes de tu mundo. ¿Fueron creados por una deidad primordial? ¿Nacieron de la unión de seres divinos? ¿Alcanzaron la inmortalidad tras realizar hazañas heroicas?
  2. Piensa en una cosmología para tu mundo. ¿Cómo se formó el universo? ¿Existen otros planetas o dimensiones? ¿Hay un equilibrio entre las fuerzas del bien y del mal que rige el funcionamiento del universo?
  3. Crea una historia de la creación de tu mundo. ¿Cómo surgió la tierra, el agua, el aire y el fuego? ¿Cómo se formaron las montañas, los ríos y los océanos? ¿Cómo aparecieron los seres vivos?
  4. Elabora una historia del origen de las razas y culturas de tu mundo. ¿Fueron creadas por los dioses? ¿Se originaron en distintas regiones geográficas? ¿Surgen de una misma raza madre?
  5. Piensa en una serie de eventos importantes en la historia de tu mundo. ¿Hubo grandes guerras entre las diferentes razas y culturas? ¿Se enfrentaron los dioses en una batalla épica? ¿Se produjo una catástrofe natural que transformó el mundo?
  6. Crea dos historias en paralelo del origen de ese mundo: la primera, la historia real; la segunda, la historia mitológica que fue gestándose y mutando en las tradiciones de los seres de ese mundo. Puedes ir mezclando elementos reales con otros más supersticiosos para que sea más divertido e interesante.
  7. Elabora una historia de las artes y las ciencias. ¿Quiénes fueron los primeros artistas, poetas y músicos? ¿Cómo se desarrollaron las primeras ciencias y tecnologías?
  8. Piensa en una serie de héroes y villanos legendarios. ¿Quiénes son los más grandes guerreros y líderes de tu mundo? ¿Quiénes son los mayores malvados y tiranos? ¿Qué hazañas realizaron para pasar a la posteridad?
  9. Elabora una historia de los dioses y su relación con los mortales. ¿Cómo influyen los dioses en la vida de los mortales? ¿Cómo se comunican los mortales con los dioses? ¿Qué cultos y rituales existen para honrarlos?

Recuerda que la clave es la coherencia y la consistencia en la construcción de tu mundo. La historia de antaño es una parte fundamental de la creación.

La creación de un mundo ficticio puede ser un proceso emocionante y gratificante, pero también puede ser abrumador si no se sabe por dónde empezar. Espero que estos ejemplos te inspiren y te ayuden en tu propio proceso de worldbuilding. En el siguiente artículo de la serie abordaremos la creación de sistemas políticos y sociales.